Jul
10
2008
7

Y si hace falta, saltamos.

Me iría al fin del mundo

Y no es un decir, ni un hablar por hablar.

Hoy estaba convencida. Y me iba a ir al fin del mundo.

Si tú estás mal, yo estoy mal. Si yo estoy mal, tú estás mal. Si los dos estamos mal… entonces hay mucho mal rodeándonos.

Y todo esto no es ni por ti, ni por mí. No es por nosotros. Y eso es lo que más me desquicia.

Todo esto es por ellos, por estos opresores que nos tienen como marionetas. Que nos manipulan, se sienten nuestros dueños, se creen con derecho a todo, a tu tiempo libre, a mi tiempo libre, a tu manera de hacer las cosas, a mi manera de decirlas, o a lo que sea… mientras ellos se creen los reyes del lugar, del planeta, del universo.

No saben que ellos son como nosotros… que si hace frío tienen frío, que si llueve, se mojan, que si alguien los trata mal, se sienten mal, que si tienen hambre, tienen que comer… no se dan cuenta de lo pequeño que somos todos en el universo, ni del bien que nos haríamos los unos a los otros si nos esforzáramos tan sólo en una cosa muy simple, pero veo que muy difícil a la vez; si nos esforzáramos en no joder al prójimo, en no hacer lo que no quieres que te hagan, en no decir lo que no quieres que te digan…

Hoy lo hubiera mandado todo a la mierda, y me habría ido contigo al fin del mundo, si el fin del mundo existe. Y si no existe me hubiera ido al principio, al principio del mundo. Donde sea, pero me hubiera ido lejos, y te habría llevado conmigo, te habrías venido conmigo. Buscando un respiro, un momento de calma. Para luego, volver, y empezar de nuevo. Hasta que el círculo se cerrara y volviéramos a irnos. Para volver y empezar de nuevo.

Juro por todos los dioses que me hubiera ido.

Y nos hemos quedado.

Mañana saldremos de esta ciudad, se que vamos a desconectar nuestros cerebros de todo lo feo que nos busca, y que vamos a poder olvidarnos de todo. Y se que el lunes llegará. Y que tal vez sigan pasando cosas. Nos sigan intentando aplastar, nos quieran pisar un poquito cada día. Pero ahí estamos nosotros, dando guerra. Viendo el mundo de otra forma, sabiendo que todo puede cambiar, que no nos van a hacer infelices, y que viéndolos, los infelices son ellos.

Se cómo te sientes. Se cómo me siento.

Aguanta un poco más, te diría otro día. Pero hoy no. Hoy te digo que si quieres, nos vamos al fin del mundo.

Dicen que después de una tormenta viene la calma, así que una calma enorme tiene que estar acercándose poco a poco, y seguro que nos está buscando.

Y si no… nos vamos al fin del mundo. Y si hace falta saltar, saltamos.

Tú no tienes miedo a las alturas, yo no tengo miedo a las alturas. Y si tengo, me aguanto.

Escrito por ladychena en: Nube Sol |

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