Sep
29
2008
11

Coles del pasado: !sí! a los uniformes.

“Coles” del pasao, porque fue en el pasado cuando yo fui al cole.

Mi uniforme me gustaba. Sí, me gustaba mucho. Y no por ir igual que todo el mundo, sino porque recuerdo que era un alivio para mi madre el tener dos uniformes con los que tiraba cada semana. Nada de tener montones de vestidos que no hubieramos podido comprar, nada de eso. Como mucho 4 cosas para los sábados y domingos, y de lunes a viernes, el “uni” azul, con camisa blanca, y palante.

Cuando eras mayor te lo ponías minifaldero, con medias, y los “adornos” los elegías a tu gusto, personalizando. Como hacen todos los alumnos japoneses en Japón. Todos con uniforme, y todos distintos, distintos en las carpetas, adornos del pelo, zapatos… etc… y así ibamos nosotros.

Me acuerdo de una anécdota, para mí en aquel momento, normal, y que ahora, al rememorar, me parece antológida.

Clase de lenguaje. Monja que me saca a la pizarra. Año 1985. Yo era una niña (y ya tenía una nube, por cierto).

La monja me llama, salgo a la pizarra y mi uniforme, que debía estar compuesto por prendas blancas y azules, al ser invierno, estaba complementado por unos gruesos calcetines que me llegaban a la rodilla. Muy calentitos, y eso si, de color rojo.

Monja:
pequeña chena, ¿y esos calcetines?
Chena(yo): me los ha dado mi madre
Monja: pues cuando llegues a tu casa, le dices a tu madre que los calcetines del uniforme tienen que ser azules o blancos, que no pueden ser rojos.
Chena: vale, yo se lo digo.

Dos días despues, misma clase, misma monja, y pizarra de nuevo. Esta vez una rebeca roja.

Monja:
pequeña chena, ¿y esa rebeca roja? ¿no te dije que le dijeras a tu madre que no puedes llevar calcetines (o rebecas O_o) rojas?
Chena: si
Monja: ¿y qué te ha dicho tu madre?
Chena: mi madre ha dicho que me los compres tú. (sí, sí, tuteábamos a las monjas).

Verídico, mi madre me dijo, toda seria, y para mí sin segundas intenciones, “dile a la monja que te los compre ella” y yo sólo me limité a dar el recado. Nunca más me volvieron a llamar la atención por mis prendas no-azules/blancas del uniforme, nunca.

Así que hoy he visto a niños por la calle con uniformes, y me han dado un poco de envidia, no es porque crea en el uniforme como método disciplinario, ni porque crea que así los alumnos no se distraen con cosas frívolas como “la moda”, ni por tonterias variadas que utilizan los defensores de uniformes, que no llevan, y son razones inventadas, no. Es porque creo (y recuerdo) que es divertido y hay que tener imaginación para crear uniformes distintos dentro de la uniformidad. Es también porque me acuerdo de lo cómodo que era saber cada día lo que me iba a poner sin tener que pensarlo. Igual es que yo no he nacido para ser “fachon” y claro, como “el que nace lechón muere cochino”, ahí ando, queriendome poner de azul, blanco y rojo, pero eso sí, todos los días más o menos igual.

Y si el uniforme altera la personalidad, como he leido por ahí, va a ser eso lo que me pasa a mí, y por eso tengo una nube, me subo en ella y hasta le hablo… sí, será eso, la personalidad se altera por la ropa que llevas o no llevas… en fin, que todo tiene su parte buena y su parte mala, y que yo hoy quería un uniforme minifaldero.

Escrito por ladychena en: Nube Sol |
Sep
18
2008
4

Premio!

Pues sí. Hoy me he llevado una alegría.

Me ha llegado un premio desde un blog (blog ahora amigo, hasta ahora escondido) y claro, eso siempre alegra, alegra mucho.

Este es el premio:

Así que ¡muchas gracias! pasaré a menudo por tu sitio.

Y yo se lo doy a:

El jinete nocturno
deluto mi colaborador en ese blog (o yo su colaboradora ^_^)
sauvignona
axioma azul

Espero que os haga ilusión

Escrito por ladychena en: Nube Sol |
Sep
05
2008
10

La DGT y su prima

La DGT y su prima, por ser fina.

¿Cómo puede ser que en 15 dias nos lleguen 2 multas cuasi identicas en distintos sitios?

Casualmente han sido dos radares en Autovia. Estoy hasta el moño. Hasta el moño por no decir hasta otro sitio.

Toda la Autovía señalizada a 120 km/h y de pronto, en un lugar imprevisible, una señal de limitación de 80km/h, velocidad que hay que mantener durante 300 ó 400 metros, y de repente otro de 120. En medio, claro, un radarcito, de buen rollo, que echa unas fotos estupendas, a color incluso, para pillar a todos los conductores que jamás pasan de 120 km/h en la Autovía, esos que normalmente cumplen religiosamente los límites de velocidad, que no han sido multados en la vida por una imprudencia, y que ahora, logran pillar porque… porque los amigos de la DGT son unos sinverguenzas, que no buscan la seguridad, como proclaman a los 4 vientos, sino otra cosa muy distinta.

Y es que, a mi me multan por ir a 100 en una autovía, y en la multa me identifico como conductora, me lo piden y me identifico, mientras el inconsciente que pasa a 250 no dice quien es, porque no le da la gana, y ¿qué le pasa? NADA. Paga 300 euros por no identificarse, y nada más, ninguna consecuencia para él, ni tan siquiera pierde los puntos… ¡esto es genial!, venga a sacar pasta, y a dejar las cosas mal, y a vanagloriarse en todos los medios de que han puesto 30000 multas más este verano, y de lo que molan sus radares y lo bien calibrados que están por Indra.

Imagino, visto lo visto, que todas las multas son en sitios como estos, una Autovía, sin peligrosidad, en la que limitan la velocidad y plantan el radarcito en medio sólo para pillarnos, como moscas. Más dinero para ellos.

Y no pretendo frivolizar, pero estoy muy enfadada. ¿Menos víctimas? no me parece justo que sigan insistiendo en que el número de víctimas ha bajado por sus preciosos radares.

Todo lo demá que pasa es por la crisis, y no es que este año hayan salido 6 ó 100 ó 1000 coches menos de vacaciones cada día, no, aunque no paran de repetir que los hoteles estaban vacios, que los españoles no pueden ir a la playa… no… ¡qué va! en esta ocasión la reducción de víctimas no es poque salgan menos coches por la crisis que nos han provocado, no, en esta ocasión las víctimas se reducen porque ellos son los mejores y nos plagan de radares, nos pillan una y otra vez, y pagamos, pagamos, pagamos.. así nosotros seguimos con nuestra crisis, ellos se siguen apuntando tantos, y los imprudentes, campan a sus anchas, haciendo las burradas que han hecho toda la vida.

Por favor, ¡qué ascazo de gente! y es que todos son iguales, me da igual quien mande, quien tenga la culpa, todos, todos, todos, son exactamente iguales.

Ahora me siento todos los días en la puerta, a esperar al cartero, a ver si por 3ª vez en un mes, tengo que pagar 70 euritos (son muy generosos y te reducen la multa si pagas prontito, serían 100), por unas normas que se sacan de la manga y que han hecho por y para ganar ELLOS.

Escrito por ladychena en: Nube y tormenta |

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