La peor operadora del mundo
Señoras, y señores, concéntrense y lean, con ustedes, dedicándoles estas palabras, esta: ¡¡LA PEOR OPERADORA DEL MUNDO!! osea, yo. Es triste…
Sí, queridos amigos que subís a mi nube (¡qué sería de mí sin ella y sin vosotros!). Esa es la verdad.
Hoy, el día empezó como todos los jueves, despertador, bus, llegada al trabajo. Rutina. Un poco feliz porque tengo una tarde prevista “de amiga”, con una amiga muy buena, mi super amiga Callilla, así que estaba en el trabajo feliz, todo lo feliz que se puede estar.
Entonces, de repente, a eso de las 13:00 una usuaria que había sido abducida por el demonio (si abducida, no poseida, porque la abdució y luego la dejó en la tierra muy mal parada), me llamó por teléfono, porque tenía el gravísimo problema de tener un virus troyano en su pc, y la vida no podía seguir adelante con eso.
Total, que yo intentaba calmarla, ella me gritaba, sus compañeros de despacho (que yo oía por el altavoz del teléfono), le decían, “no seas borde con la chica”, y ella, les gritaba también: “¡la borde es ella!”.
Yo, que estaba todo comedida, intentando explicarle el procedimiento a seguir, y que el técnico la llamaría en cuanto pudiera, intentaba contenerme para no llamarla zorra estúpida. Y conseguí no hacerlo, y no gritarle. Soy educada porque mi madre hizo un buen trabajo.
Así íbamos, cuando ya la cosa se desbocó, porque la mujercilla insistía en que yo no la entendía, “es que, señorita, usted no me entiende, usted tiene la obligación de pasarme AHORA con el técnico, todo lo demás que me diga me da lo mismo”.
Y sí, mi tono subió, pero educadamente, como siempre. Lo reconozco, mi voz está siempre (en mi día a día) algunos decibelios por encima de la media, será la vena andaluza, con lo que, si además me chillan, suelo pornerme al mismo volumen de mi interlocutor. Es cosa de la naturaleza humana, si te sonríen, sonríes, si te pegan, pegas ( o no, pero te dan ganas) y así sucesivamente…
Termino la llamada, y mi jefa, que sabe ser muy jefa, y estar en su sitio, me dice:
Que mi voz es desagradable.
Que yo soy la operadora que peor trato a los usuarios.
Que soy la peor operadora.
Que no sé decirles lo que tienen que oir.
Y más cosas así, en pleno estado mío de “me como un cristal, me como un cristal” de histeria.
Desde luego, no era el momento, le he dicho, “¿y por qué no me lo dices en otro momento, no justo después de que una energúmena me insulte y me grite durante 10 minutos?”, ella ha dicho, “uy, sí, es verdad, lo siento, pero es que tu voz….” maldita sea mi voz…
Me voy volando en mi nube, no se si un lexatin estará contraindicado con lo otro que me tomo. Y ahora tarde feliz con mi amiga Callilla, eso no se lo jode. Lo sabe el señor.
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